JOHANNESBURGO.- El cuerpo violado y mutilado de una joven de 17 años fue hallado cerca de una obra en construcción no muy lejos de su casa en las afueras de Ciudad del Cabo. Hasta el momento, tres hombres de poco más de 20 años fueron arrestados en relación con esta violación, que desató la indignación en Sudáfrica.
Alrededor de 65.000 casos de violación son denunciados cada año a la policía. Muchos más ocurren sin ser registrados por las autoridades. Se calcula que alrededor de 175 mujeres son violadas al día.
El presidente Jacob Zuma calificó la violación de "flagelo". Una cuarta parte de los hombres de Sudáfrica admitió haber violado a una mujer en algún momento de sus vidas, según un estudio del Medical Research Council. Navi Pillay, la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, urgió a terminar con "la arraigada cultura de violencia sexual que prevalece en Sudáfrica".
La adolescente Anene Booysen caminaba hacia su casa desde un centro deportivo el viernes por la noche, cuando fue brutalmente atacada y quedó al borde de la muerte. Sus intestinos estaban muy dañados. Una botella de vidrio fue hallada en su vientre. Booysen identificó a uno de los atacantes, con quien aparentemente salió en el pasado, antes de morir a raíz de las graves heridas sufridas en el hospital. Su funeral fue celebrado el sábado. Cientos de personas acompañaron el ataúd blanco desde la iglesia, donde se celebró una misa, hasta el lugar de su entierro. La familia y amigos colocaron coronas funerarias y cantaron himnos. Pero la ira expresada en foros sociales y en los medios no llegó a niveles tales como para provocar una acción pública a gran escala, como la que se registró en India, donde en diciembre una estudiante de 23 años fue violada en grupo y golpeada en un autobús en marcha por seis hombres. Tras 15 días, murió por las lesiones sufridas.
El año pasado, en Sudáfrica fue nombrada por primera vez una mujer al frente de la jefatura de la policía, pero los activistas que esperaban que los crímenes sexuales contra mujeres se convirtieran en una prioridad para las autoridades están decepcionados. Las tasas de arresto y condena de violadores siguen siendo extremadamente bajas. La falta de acción contra violadores es una "escandalosa denegación de justicia para las miles de víctimas, pero también es un factor que contribuyó a que la violación y violencia contra las mujeres se haya convertido en algo normal en la sociedad sudafricana", dijo Pillay, que es sudafricana. (DPA)